Jadeíta: preciada “piedra” en suelo maya

La Etimología es la búsqueda de la procedencia u origen de una determinada palabra. Con la palabra jade designamos a una ”piedra semipreciosa”, palabra que tendría su origen en la llamada ”piedra de ijada”.

 “Poder mágico” para sanar

Los españoles, que arribaron al territorio maya, utilizaban esta piedra para aliviar el llamado “mal de ijada”. La ijada es la cavidad existente entre las costillas falsas y la cadera. En el territorio de los mayas existía una piedra (mineral, es el término correcto a usar) muy similar a una existente en Europa.  La palabra “jade” sería entonces, producto de la deformación de la palabra ijada.

Los colonizadores atribuían al antes citado mineral, el poder mágico de prevenir y curar las enfermedades renales. También la llamaban ”piedra de la cadera”, así como ”piedra de los cólicos”.

Los mayas emplearon el mineral para elaborar sus adornos, sus amuletos y sus emblemas de mando.

El término jade es generalmente aplicado a muchos minerales de color verdoso, especialmente a la jadeíta y a la nefrita, ambos muy parecidos, pero distintos. Incluso, los dos son transparentes y son blancos en estado puro. La jadeíta es la más apreciada y es calificada como el auténtico jade. Este mineral es más duro y denso, de colores variados, y también más brillante, y es difícil de hallar en la naturaleza.

La jadeíta es un silicato de aluminio y de sodio, un piroxeno translúcido generalmente de color blanco verdoso, de textura fibrosa, y que rara vez, se le encuentra en forma de cristales. Fue muy empleada por las sociedades mayas, utilizándola para la fabricación de cuentas de los collares, así como en aretes, orejeras, brazaletes, pectorales, hachas y todo tipo de ornamentos tallados.

Jadeíta en Tikal

Los yacimientos mineros de jadeíta estaban ubicados en el valle del río Motagua, en las tierras altas, al este de la República de Guatemala, eran los únicos explotados en la América prehispánica.

El mineral era transportado por diferentes medios, tanto terrestre como fluvial, a través de toda Mesoamérica. Olmecas, toltecas, aztecas y mayas lo emplearon, cuyos colores varían del verde brillante e intenso, hasta el verde turquesa. También existen jadeítas de color azul, rosado, blanco amarillento e incluso negro.

Tikal fue una de las ciudades mayas que utilizó la jadeíta. Esta antigua ciudad, ubicada en el actual departamento de Petén (Guatemala), fue declarada Monumento de la Humanidad por la UNESCO en el año 1979.

El real nombre de esta ciudad habría sido Mutul o Yak Mutul. Quizás, por el peinado del gobernante Ku’hul Ahaw, que era llamado mut en idioma maya, que significaría mudo en español.

Algunos expertos, estiman que Tikal, “lugar de las voces”, en su época de esplendor contó con más de cien mil habitantes.

Las primeras ocupaciones en la antigua ciudad maya ocurrieron en los años 600 aC, aunque adquiere cierta importancia muchos años después (800 años) con el gobernante Yax Moch Xok. Su gran auge sería, habría tenido lugar entre el año 200 y el  850 dC., para finalmente decaer y ser abandonada en los años 900 dC.

Una estela de jadeíta con jeroglíficos encontrada en Tikal, que es conservada en el Museo de Léida, es considerada como la pieza más antigua de su tipo de la legendaria civilización maya. Se indica su fecha como del año 60 aC, aunque existen otras opiniones, que le otorgan una mayor antigüedad: 390 aC.

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