Muiscas y esmeraldas

Suceso con ribetes de leyenda

La leyenda es una narración de carácter extraordinario, donde los sucesos históricos son transformados por la imaginación popular o por la invención poética. Es una historia deformada y embellecida por la ficción.

Un interesante relato hace referencia a que el 5 de agosto de 1564, el español Juan de Penagos era perseguido por guerreros muiscas -también llamados chibchas- y que afortunadamente logra ponerse a salvo, a pesar de que su caballo cojeaba.

Alejado del peligro, y con más tranquilidad, se dice que este español comenzó a inspeccionar al caballo, observando con sorpresa que, en una de sus pezuñas había una preciosa esmeralda. El lugar donde habría ocurrido este suceso estaría situado a unos cien kilómetros al noroeste de la actual ciudad de Bogotá, capital de la República de Colombia.

La preciosa esmeralda procedía del área de Muzo (departamento de Boyacá), donde se encontraba el más importante yacimiento de esmeraldas de la América prehispánica. Este último, era explotado por los muiscas, quienes después de obtener las preciadas piedras, las comercializaban incluso con los aztecas e incas.

…nacen estas esmeraldas en mineral, como los metales, el cual está en un cerro de la provincia de Muzo. Es la veta seguida entre peña viva, que es la caja que llaman los que tratan de minas; sale desde abajo como tronco de árbol y se va extendiendo en diversos ramos encajados en la peña hacía diversas partes. Son del grosor de un dedo…”

Bernabé Cobo, “Historia del Nuevo Mundo”, página 281, 1653, Imprenta de E. Rasco, 1890, Sevilla (España).

La esmeralda es una piedra preciosa de color verde. Sus cristales son hexagonales: tienen un brillo vidrioso y es transparente a opaco, además, tiene gran dureza, superior a la del cuarzo.

Es un silicato de aluminio y de berilio. Su bello color verde proviene de la presencia del cromo: a mayor cantidad de cromo mayor será la intensidad del color verde, existiendo hasta 27 clases de esmeraldas, de acuerdo a su color.

Es importante mencionar, que cantidades mínimas de hierro o de vanadio en el cromo, pueden dar a la esmeralda una tonalidad amarilla o azul.

La civilización Muisca

Los chibchas conformaban un numeroso grupo lingüístico, ubicados en el altiplano central colombiano, en territorio de los actuales departamentos de Boyacá y Cundinamarca. Entre otros, citamos los muiscas guanes, tairomas, cunas, pastos, páeces y los quillacingas.

Otro grupo lingüístico importante en la región eran los Caribes, que se ubicaban en la costa norte y los valles, donde sobresalían los calimas, catios, chocoes, panches, pijaos, motilones, muzos, turbacos y los zenues.

Los muiscas lograron alcanzar un nivel de organización socio-política notablemente más avanzada, en comparación con los otros pueblos aborígenes antes mencionados, entre los siglos VIII y XVI dC. Principalmente, se establecieron en los valles de Bogotá y de Chicamocha.

La Balsa Muisca es una pieza de orfebrería en oro propia del arte muisca, que representa la ceremonia sagrada de “El Dorado”, que tenía lugar en la laguna de Guatavita (Colombia). La pieza se exhibe en el Museo del Oro de Bogotá.

Uno de los grandes eventos de los muiscas era la ceremonia de coronación del nuevo soberano. En el caso de un Zipa de Bocatá, acompañado de cuatro sacerdotes, debía navegar desnudo, aunque cubierto con oro en polvo, durante la noche, por el lago sagrado de Guatavita (próximo a la actual Santa Fe de Bogotá). El novel soberano se situaba parado al medio de la balsa. La ceremonia concluía al salir el sol.

El Zipa o el Zaque, los sacerdotes y los altos dignatarios muiscas, portaban brazaletes, narigueras, pectorales y otros ornamentos íntegramente en oro, con incrustaciones de esmeraldas. Esta ceremonia dio origen a la leyenda de “El Dorado”.

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